Yo: N-Nick… es-espera… -dije tratando de sacarlo de arriba mío, pero no pude lograrlo. Hacía presión sobre mi cuerpo con su trabajado organismo. Siguió proporcionándome besos, pero en mi boca. Cada vez tomaba más velocidad la situación. Terminó de sacar mi pantalón, pero yo no me quedé como una boba; saqué sus jeans apretados suavemente. Quedamos en ropa interior. Se propuso quitar de nuestro camino mi sostén. Deslizaba delicadamente sus manos sobre las tiras que enganchaban una con la otra dejando seguramente la prenda sobre mi cuerpo. Logrando desprender mi corpiño con suavidad y delicadeza, seguía con su trabajo besando mis ya, rojos labios. De pronto escuchamos gritos desesperados tras la puerta.-
X: ¡Caro!
Yo: ¡¿quién es?! –con desesperación, y sacando a Nick bruscamente de encima mío. Él cayó al suelo, mientras yo me vestía rápidamente.-
X: ¡soy yo, nena!
Yo: ¡¿quién es?!
X: ¡niñita, soy Ani!
Yo: ahora voy… ¬¬ - abrí unos centímetros la puerta, pero aún estaba sin mi remera puesta y Nick seguía escondido al costado no visible de mi cama.- Ani, emmm… ¿cómo decirte? Ah, ya sé. ¡Estoy con Nick ahora! :$
Ana: ¡lo lamento! Solamente venía para decirte que ya nos vamos todos, ¿sí? Tus papás nos llevan a nuestras casas, porque deben ir a dejan a Franco a la casa de su supuesta novia. Y los chicos querían saber si Nick se queda o se va…
Yo: -miro a Nick con cara de rogando que se quedara conmigo.- ¿te quedarás?
Nick: -susurrando- claro…
Ana: no hay problema, Nick. yo les diré… -se retira de la puerta largando una gran carcajada por la situación en la que estábamos.-
Yo: -cierro la puerta- ya está… -suspirando-
Nick: -se levanta del suelo y me toma con una mano de la cintura y con la otra acaricia mi cabello- ¿en qué estábamos?
Yo: creo que será mejor que descanse un poco. Se acercan los 8 meses del embarazo en una semana y estoy media cansada… :S
Nick: bien… -me miró seriamente- pero no antes de esto. –se acercó seductoramente después de haberse alejado cuando le decía eso y me regaló un dulce y largo beso.- ¿sabes que te amo?
Yo: -mirándolo a sus perfectos ojos- ya lo sabía. Yo también siento lo mismo por ti…
-los dos decidimos primero salir a comer algo. Había un restaurante cerca de mi casa, en el centro. Nos encaminamos hacia él. Íbamos algo callados, de la mano. De vez en cuando sacábamos algún tema sobre nosotros, algo así como qué nombre recibiría nuestro bebé, etc. Antes de llegar pasamos por el consultorio donde tenía que hacerme la ecografía para saber el sexo de nuestro bebé.-
Yo: sí, aquí es… -respondí a su pregunta de dónde quedaba el lugar. Entramos, y ahí se encontraba la secretaria, que me preguntó de TODO para completar una simple ficha.-
X: pasen por el consultorio de la doctora. Los está esperando.
Nick: bien, gracias. –me tomó nuevamente de la mano y nos encaminamos a pasar a la oficina de mi pediatra.-
Yo: ¡hola, Cristina! :D
Doctora: ¡¿y esa panza como anda?! :D
Nick: por ahora, después de todo lo que pasó, anda bien.. :)
Yo: así es. Jajaj
Doctora: bien, acuéstate en la camilla para poderte hacer rapidito la ecografía.
--me colocó un gel que estaba ¡CONGELADO! ¡Encima tenía que tomar 2 litros de agua antes de ir sin poder ir al baño! En fin, pudo hacer bien la ecografía. Estaban los resultados listos en dos horas. Salimos del consultorio para dirigirnos al restaurante; luego pasaríamos por la ecografía. Íbamos tomados de nuestras manos; como una feliz pareja. No sé lo que me pasaba en ese momento… era extraño. Con él sentía seguridad, tranquilidad, cariño… todo lo bueno que podía haber, él me lo aseguraba. Era perfecto…--
Yo: -acomodándome en una mesa- claro que iremos después, Nicky.
Nick: -se sentó en su cómoda silla enfrente mío- bien. Estoy ansioso por saber… -haciendo jueguitos con las manos de los nervios que tenía-
Yo: -tome de sus manos y las apoye en mis mejillas- todo saldrá bien… sea lo que sea, será precioso… espero que salga al papá. ¡Jajaj!
Nick: -mirándome fijamente a los ojos- lo sé… pero quiero que salga a la preciosa mamá que tiene… te amo, mi amor.
Yo: -mis ojos se llenaron rápidamente de lágrimas- yo… yo… tambien te amo. –le di una sonrisita para que tomara confianza-
-terminamos de comer una deliciosa pasta; lasaña.-
Nick: --haciendo señas—Mozo, ¿podría venir a traerme la cuenta?
Mozo: por supuesto, caballero, ya se la llevo.
Nick: gracias. –torneó de vuelta su mirada a mis ojos—
Mozo: --dirigiéndose a nuestra mesa—son US$ 100.
Yo: --mirándolo—ammm… Nick, yo pago, ¿sí?
Nick: --su cara de tranquilidad se había tornado a una expresión de maldad—CLARO QUE NO.
Yo: --poniéndome nerviosa—p-pero…
Nick: NADA. TÚ no pagarás NADA, ¿ok?
Yo: ammm… ok.. –metiendo mis manos en los bolsillos de mi chaqueta—
Nick: --terminó de darle el dinero al mozo—bien. ¿Vamos a buscar los resultados, amor?
Yo: claro. –una sonrisa apenada en mi cara hizo aparición—
--llegamos al consultorio. Enseguida nos atendieron dándonos los resultados de la ecografía.—
Secretaria: aquí tienen.
Yo: gracias.
Nick: hasta luego.
Secretaria: bien, hasta luego, chicos.
--los dos nos dirigimos al pequeño parquecito cerca de mi casa donde nos habíamos conocido los dos, cuando Cristian me lo había presentado por primera vez. Nos sentamos en un agradable banquito y nos miramos a los ojos fijamente por casi dos minutos.—
Yo: --haciendo juego con las manos de Nick—estoy muy nerviosa.
Nick: --besó mi frente—no te preocupes… todo saldrá bien. Lo que importa, es que sea sano, ¿sí?
Yo: --tomando el sobre—bien… si tu lo dices… --me burlé.
--tenía el sobre entre mis manos. Comencé a tomar los papeles que éste contenía. Los saqué y observé el resultado final.—
Nick: --con cara de ansioso me miraba impaciente— ¡¿qué es?!
Yo: --mirando sus perfectos ojos color café. —es… una nena… --mis ojos se llenaron de agua; comenzaron a brotar lágrimas de felicidad por mi cara. Nick me abrazó fuerte. Eso provocó que los DOS lloráramos.—
Nick: te amo tanto… --todavía tenía lágrimas en su perfecto rostro. Acariciaba mi cara con ternura y delicadeza. Besó mis labios con pasión. Caminamos un rato por ese pequeño parque.—
Yo: será mejor que vayamos a casa. Tengo que ducharme.
Nick: bien. Te acompañaré, pero me quedo contigo, ¿ok?
Yo: no. Es que quedé… ammm… con mamá en ir a comprar un poco de ropa. –traté de inventar para que no se enterara de que tenía que salir con Cristian.–
Nick: ah, está bien… pero cuando necesites que vaya, me avisas, ¿sí?
Yo: no te preocupes, estaré bien. Todavía me quedan algo de dos o tres semanas para el parto. –una sonrisa hizo aparición en mi rostro—
Nick: por eso me preocupo. Es que tengo miedo de no poder estar contigo cuando eso pase… --sus ojos estaban cada vez más brillantes. –
Yo: esta bien. Te entiendo. Pero solamente por hoy ve a tu casa, ¿sí? Necesito ir con mamá a solas.
Nick: bien. Pero mañana volveré, ¿ok?
Yo: por supuesto. Bien, ahora mamá me esta esperando adentro. –habíamos llegado hasta la puerta de mi casa—
Nick: emmm… claro. Supongo que.. mañana nos vemos…
Yo: ¡claro! –besó mis labios con ternura y lentitud.—
--entre a mi hogar, me dirigí con lentitud al baño a tomar una relajante ducha. Mi pancita no daba más. 8 meses y medio ya… era demasiado. Concluí con mi relajación, y me cambie en mi habitación. Estaban todos en la casa. –
Yo: --bajando las escaleras—saldré al bar que está aquí cerca. Cualquier cosa, me llaman al teléfono.
Papá: bien, hija. Nosotros capaz que salgamos de compras.
Franco: y TÚ no iras… --sacando la lengua—
Mamá: eres un chiquilin. –volteándose del sillón para mirar a mi hermano que estaba en el comedor—
Yo: bien. Como quieran. Hasta luego, familia.
--me dirigí hasta el gran bar “Brothers” que quedaba cerca de mi casa. Y ahí lo vi desde la vidriera; con sus bucles, haciendo juegos con las manos. Se notaba algo preocupado. Abrí la puerta del local y me senté frente a él.—
Cristian: hola… --con cara de apenado me miraba fijamente—
Yo: hola. –dije fríamente—
Cristian: caro, yo.. --fue interrumpido por mi—
Yo: no quiero escuchar nada. Me fue suficiente con lo que escuche ya…
Cristian: pero… ¡es que no entiendes! –iba subiendo su tono de voz—
Yo: baja la voz, nos echarán, sino –dije susurrando—
Cristian: bien, pero debes saber que mi prima Vanessa esta en casa y yo me estaba bañando. Sabes cómo es ella.
Yo: lo sé… --dije revolotendo con mis ojos—es algo…
Cristian: sí, agrandada, cheta, etc… lo sé..
Yo: oye, lo…
Cristian: lo sé, lo lamentas, y está bien… ya no importa. –una sonrisa se dibujó en su rostro en señal de serenidad—
--se nos acerca un mozo—
X: ¿se les ofrece algo, chicos?
Yo: ammm… a mi no, ya me voy. –dije mirando a cristian—
Cristian: bien, para mi… un jugo de naranja, por favor.
X: está bien, caballero. Ya le traigo su pedido. –se retira—
Yo: amm… bien, creo que ya me voy. Era para aclarar un poquito las cosas. –estaba por pasar de largo nuestra mesa cuando me levanté, y tomó de mi brazo.— ¿qué es lo que pasa?
Cristian: ¿todavía sigues con Nick? --dijo interrogándome con sus ojos clavados en los míos—
Yo: es… es el padre de mi niña. --dije nerviosa—
Cristian: claro… entonces vete. Nos vemos. –dijo fríamente volviendo su mirada gacha a la superficie de la mesa y soltando mi brazo—
Yo. Adios. –salí de aquel lugar para dirigirme a casa. Estaba cansada. Esto del embarazo daba sueño en verdad. Quedaban unas pocas cuadras. Llegué, puse la llave en el cerrojo, y abrí la blanca puerta. Allí estaba mi hermano… mirando la televisión abrazado a su novia.— ¿dónde están mamá y papá, franco?
Franco: están en casa de tía Mary.
Yo: oh, que bien. –dije sarcásticamente—jamás se encuentran en casa cuando uno los necesita.
Franco: y… ¿qué se te ofrece?
Yo: un jugo de naranja y un pedazo de torta, por favor.
Franco: a ti no te digo. Le digo a ella. –mirando a su “enamorada”—
Yo: --lo miré con cara de asesinarlo—¿no me vas a presentar a la pobre chica?
Franco: --la mira y los dos se paran para venir hacia mí—ella es Alex. Alex, ella es Caro.
Yo: un gusto conocerte. –le regale una sonrisa en señal de confianza—
Alex: igual. El gusto es mío. –ella imitó mi acto—
Yo: bien, chicos, los dejo solos. Me iré a casa de Ani, ¿sí?
Franco: bien. Ten cuidado.
Yo: claro. –dije revoloteando mis ojos. Y saliendo de casa. El trayecto no era muy largo que digamos. Unas diez cuadras. A media cuadra de la casa de ella comencé a sentir fuertes dolores. No sabía qué hacer. Corrí desesperada hasta llegar a su puerta.—ANA!!!
X: ¿quién es?
Yo: ¡y-yo! –dije tartamudeando del dolor que habitaba en mí—
X: ¡dios, Caro! –dijo mirando por la ventana. Abrió rápidamente la puerta.— ¡¿qué es lo que te pasa?!
Yo: ¡aaaaaaaaahh! ¡Contracciones!
Ana: ¡oh, por dios! –dijo discando el número de la ambulancia— ¡por favor, vengan RAPIDO! ¡Una embarazada rompió bolsa!
X: bien, señora, tranquila. Hay un escuadrón cerca. Ya mismo irán.
Ana: gracias. Hasta luego. –cuelga el teléfono y me ayuda a sentarme en el sillón.—
Yo: ¿cuándo viene?
Ana: YA VIENE. Respira hondo, respira hondo.
Yo: ¡eso hago! –tomando a la bebé por medio de mi panza—
--llega la ambulancia. Tardó algo de cinco minutos. Ana no tardó en abrir la puerta, discar el número de: Nick, Joe, Kevin, Cristian, Franco, Mamá y Papá. Me llevaron casi volando al hospital. Llegué inconsciente de las contracciones. Después de eso no recuerdo más nada. Estuve desmayada por una hora mas o menos.—
Yo: ¿d-dónde estoy? –dije mirando a Nick a los ojos—
Nick: --se acerca y me acaricia mi mejilla—tranquila, todo está bien, corazón…
Yo: pero, pero… ¡¿dónde está mi bebé?! –dije mirando mi pancita, la que ya no estaba tan hinchada como antes—
Nick: la están preparando para traértela. –una sonrisa demasiado tierna ocupó lugar en su hermosa carita—
Yo: ¡¿ya lo tuve?! –dije mirándolo con desesperación—
Nick: cálmate. Sí, lo que pasa es que te habías desmayado, por eso…
Yo: nick… te amo… --unas lágrimas brotaron de mis ojos—
Nick: yo también, preciosa… --acarició mis labios para luego besarlos lentamente.—
XXX: --se escuchan varias voces ya dentro de la habitación y nos separamos rápidamente— ¡¿ya despertó?!
Nick: shh… sí, aquí está. –les dijo a todos los que ani había llamado (incluyéndola a ella)—
Ana: ay, me parece que esta preciosura es tuya, amiga… -se veía tan tierna trayendo a mi bebita—
Yo: --tomándola en mis brazos—¡no puede ser más preciosa! –unas lagrimas salieron nuevamente de mí—
Nick: bien, creo que debemos dejarlas a solas. Jajaja
XXX: bien. –todos salieron de mi habitación dejandome un beso en la mejilla—
Yo: hola, mi vidita… --dije susurrando—eres lo más lindo que me pasó en la vida, hermosa de mi corazón. –una sonrisa tan grande en mi cara no podía ser cierto. Era más feliz que nunca.— te llamaré… ammm… ¡ya sé! Hayley…
--pasé dos días en ese hospital, hasta que dieron mi alta. Me llevaron a casa, habían acomodado TODO para ella, y la puse a dormir.—
Nick: es preciosa, ¿sabías?
Yo: lo sé… es hermosa… --mirándolo con ternura a los ojos—
-era un día lluvioso en el que estábamos en mi casa Ana, mi novio Cristian y yo estábamos sentados en el suelo de mi casa…--
Yo: y así termina mi historia. –dije mirándolos. estaban asombrados y con dudas en sí.—
Ana: ¿y qué pasó con el bebé de Ana? –dijo curiosa—
Yo: pasaron meses… ella tuvo sanamente a Jazmín, además de casarse con Joe después de unos años…
Cristian: ¿y conmigo?
Yo: tú te especializaste en historia.
Ana y cristian: ¿pero Caro con quién se quedó?
Yo: no lo sé… ella decidió irse a New York con su hija Hayley. Se volvió famosa.
Cristian: ¿y Nick, Joe y Kevin?
Yo: ellos formaron una exitosísima banda; Jonas Brothers. Kevin conoció al amor de su vida en una gira mundial que hicieron.
Ana: qué bien… ¿y maría?
Yo: ella se fue a estudiar a Europa medicina. Luego se dirigió a África para ayudar a los necesitados de salud.
Cristian: fue muy linda… ¡y tendrías que haberte quedado conmigo! –dijo enfadado—
Yo: oh, no… otra vez… -dije resignada y dándole un pequeño beso en su boca—
Cristian: está mejor. Jajaj
--tocan la puerta—
Ana: yo abro. –abre la puerta— ¡hola, chicos! –se dirigen donde nosotros estábamos— miren, aquí vinieron ellos tres.
Nick: ¿qué hacían?
Yo: contando una historia… -mis mejillas se sonrojaron un poco—
Joe: ¿nos la cuentas?
Yo: es algo larga..
Kevin: no importa… está lloviendo, y no tenemos otra cosa por hacer de divertida.
Nick: sí, cuéntala.
Joe: vamos, ¡cuéntala, please!
Yo: está bien, está bien… --comencé a mirar mis hojas donde mi historia estaba escrita y comienzo de nuevo-- Yo: mamá! que hace mi hermano en mi cuarto?! -enojadisima- mamá: no me preguntes a mi! -gritando desde la cocina- no tengo nada que ver! yo: Ay, nene, haceme el favor de irte de acá, y larga mi computadora, ¡¿querés?! Franco: (hermano) ya voy, ¡¿o no ves?!
- y así termina todo... sin rumbo a ningún lugar...-
martes, 13 de enero de 2009
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